La Octava F.C.


Construcción mediática de realidad entre 2001 y 2007 para la normalización y contención social by La Octava
noviembre 29, 2007, 2:11 am
Filed under: Política

(originalmente aparecido en http://alegresubversion.blogspot.com/)

Diciembre de 2001:bronca y rechazo al Sistema

“Aquel 19 de Diciembre comenzaba de manera trágica: 5 muertos de nuestro lado, producto de la represión a los saqueos. La lucha Inter.-burguesa se recrudecía y los sectores de la burguesía descontentos con de la Rúa organizaban su caída. Pero las necesidades populares iban más allá de dicha lucha de poder; los saqueos respondían a necesidades mas concretas de los sectores populares, resentidísimas y agudizadas más que nunca como producto de l crisis. Ya desde el 13 de Diciembre el paro general ponía situación al rojo vivo. Los saqueos se sucedían ene l interior del país; los piqueteros cortaba la ruta y los accesos a la Capital, y se realizaban manifestaciones, cacerolazos, apagones, ollas populares, escarches, tomas de facultades, ataques a diversas sedes del gobierno y enfrentamientos con la policía. Durante esos 7 días anteriores la sensación era de que todo iba a estallar muy pronto… y así fue.”[1]
La espontaneidad revolucionaria de esas jornadas desembocaría luego en la organización de asambleas en los barrios, la cooperación entre asambleístas y piqueteros, manifestaciones populares, toma y recuperación de edificios como centros culturales o empresas autogestionadas. La lucha contra el poder político-económico se recrudecía y los asesinatos de Kosteki y Santillán en el Puente Pueyrredón a manos de la Policía así lo reflejaban.

Marzo de 2007:abrazar la realpolitik (hasta en su forma más autoritaria)

La Universidad Abierta Iberoamericana realiza, desde finales del 2003, un seguimiento de la evolución de la imagen positiva del presidente Kirchner y de su estilo de gobierno. En el primer aspecto, los sondeos demuestran que una calificación netamente positiva y estable, que oscila entre el 82% al inicio de 2004 y el 71,7% al inicio de 2007. Mientras tanto, la calificación de su gestión según el parámetro democrático/autoritario registró una tendencia clara hacia la autoritarismo: en Febrero de 2004 el 63,9% consideraba a Kirchner democrático y el 9,8%, autoritario. Sin embargo (y a pesar de que su imagen positivo e mantuvo en valores muy altos), en Febrero de 2007 el 34,3% juzga a K democrático y el 37,9% piensa que es autoritario.
Como conclusión, gran parte de la sociedad sabe que sus mandatarios gobiernan sin consenso, siente que su opinión y la de otros actores políticos no tiene la más mínima injerencia. En una tendencia creciente hacia el autoritarismo, son más los que están convencidos de que el Presidente hace abuso de su poder y aún así, lo aprueban, vitorean y lo volverían a votar. Estamos ante una sociedad que aprueba entregarse ante el poder de un déspota y ser gobernada prácticamente de facto, una sociedad que olvidó (¿o todavía no comprendió?) que “elegir nuevo amo, no nos hace menos esclavos”.

¿Qué pasó en el medio?
El contraste entre ambas situaciones es asombroso. Por un lado, una sociedad en proceso de unión y organización, absolutamente descreída de los políticos y el aparato gubernametal comienza a construir una alternativa a la “democracia”. Por el otro, la misma sociedad (¿la misma sociedad?) apoya al presidente Kirchner y sus secuaces, a pesar de que admite su autoritarismo y se sabe ignorada por los dirigentes, en otras palabras, se entrega conscientemente al poder de un nuevo amo. En el léxico popular, se pasó del “Que se vayan todos” al ya tradicional “Roba pero hace”. Ese pasaje no es casual: hay una serie de actores que, más o menos conscientemente, se encargan de imponer una visión de realidad propensa a la “normalización” y el control social.
El responsable es el mismo poder burgués que se vio amenazado ante la posibilidad de perder sus privilegios y el medio utilizado para dicho fin es la cultura, porque “Quien tiene el poder fabrica la realidad a su medida, y lo hace por medio de la cultura. Cultura viene a ser todo ese conjunto más o menos complejo de elementos cuya misión es legitimar esa sociedad; es la encargada de reproducirla, de perpetuarla”[2]

Los diarios de mayor tirada, las radios y las señales de TV fueron los vehículos para la construcción del aletargado presente social. El escenario de los medios de comunicación masiva es el siguiente:

‘ Grupo Clarín
Arte Gráfico Editorial Argentino S.A. (AGEA), Editora de Revistas S.A, Artes Gráficas Rioplatense, Diario La Razón, Impripost, Impresión y Distribución, CIMECO (Compañía Inversora en Medios de Comunicación) Revista Nueva, Agencia Diarios y Noticias (DyN), Revista Pymes, Diario Página/12, Diario Rosario/12, Artear S.A. (Canal 13, TN), Multicanal S.A., proveedor internet: Ciudad Internet (FLASH) Supercanal Holding, Trisa, Teledeportes S.A., Televisión Satelital Codificada S.A., Direct TV, Tele Red Imagen S.A., Pol-Ka, Patagonik Film Group, Radio Mitre S.A., Clarín Global Internet, PRIMA, GC Gestión Compartida S.A., Ferias y Exposiciones Argentinas S.A, Fundación Noble, Papel Prensa S.A.

‘ Grupo La Nación
Diario La Nación, CIMECO (Compañía Inversora en Medios de Comunicación), Revista Gestión, Revista Lugares, Revista Rolling Stone, Revista Living, Revista Ahora Mamá, El jardín en la Argentina, Agencia Diarios y Noticias (DyN9, Papel Prensa S.A., Exposiciones Activas.

‘ Torneos y Competencias/ Ávila
Revista El Gráfico, Revista Golf Digest, Revista Poder & Sociedad, Radio La Red, FM Pop 101, América TV, Trisa, Señal TyC Sports, Señal TyC Max, Teledeportes S.A, Entrada Plus

‘ Grupo Admira (Telefónica Media de España)
Editorial García Ferré, Canal Telefé, TeleféInternacional, ocho canales en el interior del país, Torneos y Competencias, Radio Continental, FM Hit 105.5, Patagonik Film Group S.A., P&P Endemol, Proveedor Internet: Advance y Speedy, Portal Internet Terra, Telefónica de Argentina, Telefonía celular Movistar, Sprayette.

‘ Grupo Hadad-Moneta
Diario Infobae, Grupo Infocampo, Radio 10, Radio La Mega FM 98.3, FM Amadeus 103.75, HFS Media, Canal 9 TV(recientemente vendió la parte mayoritaria a un conlglomerado multinacional latinoamercano, destacándose entre sus cadenas Televisa), Canales del interior del país, Infobae.com, Diario Infobae, Canal F5 Noticias.

‘ Grupo Perfil
Diario Perfil, Editorial Perfil S.A., Revista Caras, Revista Hombre, Revista Super Campo, Revista Parabrisas, Revista Noticias, Revista Fortuna, portal perfil.com Incluye el holding Perfil Internacional, con base en Austria y sedes en Argentina, Chile, Brasil, Portugal y Angla (Revista Caras S.A.)

‘ Grupo Estatal
Canal 7, Radio Nacional, Agencia de noticias TELAM, varios medios regionales. A pesar de que luego de la oleada privatizadora neoliberal se redujo el poder del estado en los medios, actualmente el sector en el poder posee a través de testaferros y aliados poderosa influencia en varios medios. De este modo, el gobierno de Kirchner tiene injerencia en varias empresas oficialistas de medios Wall Street S.A. (cartelería, propiedad del Secretario de Medios, Enrique Albistur), Revista 7 Días, Revista Vientitrés Revista Debate, Revista Newsweek Argentina, Editorial La Página S.A. (Diario Página/12, Diario Rosario/12) Además, de contactos en medios de otros holdings (principalmente en Grupo Clarín y Grupo Hadad-Moneta)

De este modo podemos apreciar que todos los medios masivos de comunicación se encuentran en manos de grandes grupos económicos que responden a los intereses de las capas altas y hasta presentan en varios casos asociaciones entre ellos (Agencia DyN, Papel Prensa S.A., TyC, CIMECO)[3] También hay que destacar que en los últimos meses se ha registrado una importante avanzada de las multinacionales multimediáticas en los grupos nacionales. Al holding español Admira se suma la corporación Goldman Sachs (Sudáfrica) líder en telecomunicaciones en África, Asia y Brasil que adquirió el 51% del Grupo Clarín , la trasnacional del mejicano González (con fuerte presencia en América) que compró Canal 9 y la Time Warner que expandiendo su tradicional rama discográfica y productora adquirió los canales de cable más vistos.[4] Nos encontramos entonces con medios que responden no sólo a los intereses de la burguesía nacional, sino también al lobby internacional financista.
En 2005, el decreto 525/2005 firmado por el presidente Kirchner dispuso la prórroga por diez años más de las licencias radiofónicas y televisivas. Así de claro se puede ver la turbia relación entre grupos de poder, medios de comunicación, cultura y el gobierno de turno.

Le propongo a usted, lector, el siguiente ejercicio: intente representar su día rutinario, de trabajo. Desde el momento en que prende la tele o la radio a la mañana, luego el tránsito por las calles entre tapas de diario, carteles publicitarios, entrevistas reveladores en las revistas y portales de Internet con titulares de diarios hasta que vuelve a su casa y prende la televisión o la radio antes de dormir. Aunque usted se lo proponga, es imposible escapar del discurso de los medios masivos de comunicación.
Durante 5 años, todos los días se ha estado infiltrando en nosotros una visión absolutamente subjetiva de los hechos políticos, sociales y económicos. Es la visión de la burguesía, legitimada en la aparente objetividad de los medios masivos de comunicación. Y ese recorte se ha terminado de instalar definitivamente como lo que el común de los argentinos entiende por realidad, imponiendo agenda, discurso y acción. Más específicamente, la forma en que ha estado manipulando durante estos cinco años la opinión pública (en pos del control social) se basa en la criminalización de la protesta.

¿Cómo se manipula la información? Recursos para criminalizar la protesta y aislar a la clase baja del resto de la sociedad.
Todo manifestante (especialmente el piquetero) es visto como feroz integrante de una jauría que asalta a la ciudad y genera el caos, entendido éste como la invasión de un territorio que no le pertenece. Específicamente, la protesta deja de ser un hecho político, para pasar a ser un disturbio vehicular, demonizando al manifestante y aislando su accionar de la coyuntura apremiante. Así, se construye una “normalidad” institucional, vehicular, laboral… todo lo que se opone a dicho parámetro está signado por consideraciones peyorativas. Pero el procedimiento no se agota aquí, además de la despolitización de la protesta y su enfrentamiento con la “normalidad” es posible identificar como un recurso recurrente la asociación protesta-pobres vs. Inmovilidad-gente de bien. De este modo, las clases medias se alejan de la revuelta, algo aparentemente ajeno a ella y se apega al modelo publicitario de la tranquila vida burguesa, en la cual la agitación y movilidad son sinónimo de caos; por supuesto, esto es acompañado por la sugestión mediante falsos indicadores de crecimiento económico y la manipulación de los índices de inflación, costo de vida, pobreza e indigencia.
Del mismo modo, las diversas instancias del Poder responden a la protesta como un hecho violento, ya sea desde las FFAA y la Policía, la legislación o la respuesta reprobatoria de la Justicia. Esta asociación protesta-violencia, difundida por los el Estado y los medios es la excusa para la definitiva separación de los activos políticos: el que protesta es violento, genera caos, altera la normalidad, ergo, el que protesta no es ciudadano.[5]
Se cierra entonces un círculo entre pobreza-protesta-delito, donde la movilización es “cosa de pobres” y por lo tanto es violenta, además de que la violencia, aún fuera de las protestas, se identifica con la clase baja. A consecuencia de este vínculo, se estimula un imaginario colectivo reaccionario-xenófobo latente en la sociedad, lo cual termina de efectivizar la aversión de la sociedad tanto por la movilización como por la mayoría de los sectores populares.[6] Resulta capital el desarrollo de la sensación de inseguridad, generada por la “sobrerrepresentación del delito”[7]. Para este cometido, “La prensa gráfica utiliza dos modalidades: los diarios de lectorado popular (Crónica, Diario Popular) pueden agrupar en la tapa del día una serie de hechos delictivos que ocurren en dichos escenarios, pero que no guardan relación entre sí. Consideradas individualmente, esas noticias suelen tener baja noticiabilidad, pero su selección y agrupación arbitraria y circunstancias, y su presentación en la tapa acompañadas de una retórica sensacionalista con imágenes de impacto dramático, interpelan las emociones del lector; el miedo se internaliza y esas zonas geográficas pauperizadas pasan a ser entendidas como peligrosas.
Por su parte, los diarios ‘serios’ (Clarín, La Nación) apelan a una explicación supuestamente más racional sobre la geografía del delito. Consiste en la publicación de estadísticas, mapas e infografías que ilustran los informes que difunden las agencias policiales y judiciales sobre las zonas de la ciudad y su periferia donde se denuncian y /o cometen más delitos. Pero además, para el caso particular de la zona norte del Gran Buenos Aires, estos diarios subrayan el riesgo que representa el hecho de que los countries y barrios cerrados tengan en sus cercanías barrios pobres, dando a entender que la zona entera ha devenido peligrosa porque en ella hay pobres, y sobre todo, porque hay pobres viviendo cerca de los ricos.”[8]
Desde el blog alegesubversion, se apunta además a que el poder, a través de los medios y el discurso oficial ha asociado la inseguridad únicamente a los crímenes individuales, de pequeña escala. Esto constituye en realidad una táctica de ocultamiento de los grandes crímenes del poder: la propiedad privada de los medios de producción, la enajenación de la libertad de las masas, la apropiación del porvenir político popular y, como método de defensa para dichos privilegios, la represión.[9]
Sensación de inseguridad, identificación inseguridad-sectores populares, despolitización de la protesta, cariz negativo y opuesto al orden social de la manifestación, asociación protesta-violencia… en estos 5 años el poder burgués ha demostrado que sus recursos mediáticos para aislar a la clase baja, inmovilizar a la sociedad y demonizar la protesta son tan variados como sinérgicos y efectivos.

“La historia la escriben los que ganan” Lamentablemente, esta frase es cierta en cuanto pensamos el rol de los medios en la historia argentina contemporánea. Si después de 2001 el que ganó fue el Sistema, el orden burgués que logró retornar a “la normalidad” y volver a poner en marcha su aparato de dominación económica política y social, la historia de 2001 la escribieron entonces, los medios masivos de comunicación.
Lo que en su momento fue un episodio valioso de solidaridad popular con varios incipientes focos de autogestión, hoy es visto de otra manera: las jornadas del 19 y 20 fueron un amenaza a las sagradas instituciones “democráticas”, una fuente de riesgo para las inversiones, una debacle de la Argentina que lo llevó a ser “un país bananero” en alusión a la sucesión de cinco presidentes en una semana (olvidando por supuesto, que los presidentes fueron volteados por el pueblo descontento contra el sistema) Hoy se mira desde la prensa y, como consecuencia, desde la opinión pública, a Diciembre de 2001 y todo lo que surgió de dicho movimiento como una mancha en el pasado, un error que no hay que cometer. La inestabilidad, la falta de conducción, la crisis de los organismos y los políticos ayer eran parte de una circunstancia creada por el pueblo en vista de la desigualdad económica, hoy, sólo son mirados con temor por un sector mayoritario de la sociedad que ha aprendido a no ver su propia miseria.

A modo de cierre
Ésta es la causa del desalentador panorama social. El individualismo, los grupos fragmentados, la exclusión, la quietud, la inmovilización, el repudio a la política, la sensación de inseguridad, la tolerancia al autoritarismo dirigencial y la mishadura tienen sus causas en esos “diques de contención social” que constituyen los medios. Son policías de la normalidad, fabricantes de realidades, creadores de prejuicios, fuerzas de choque inmovilizadoras, todo al servicio de la burguesía que así consigue eternizar su injusta posición de privilegio sustentada a costa del trabajo de las masas oprimidas física y mentalmente.
Si queremos romper con esa forma de dominación para buscar la libertad mediante la autogestión, debemos huir de los holdings mediáticos burgueses y su cultura. La única forma de impermeabilizarnos es contar con nuestros propios medios de difusión de ideas y hechos, independientes de la agenda y el discurso de los grandes grupos de poder. Formemos colectivos de noticias, publiquemos panfletos, salgamos a la calle, usemos el boca a boca, editemos periódicos y libros, todos ellos subversivos, anormales y libertarios.

A modo de apertura
Hay un graffiti en frente de mi casa que me impulsó a abrir este espacio independiente de noticias, crítica y reflexión. Dice: “SI LA PRENSA ES DEL CAPITAL, LAS PAREDES SON NUESTRAS”. Retomo la consigna anónima e inauguro entonces este blog, una pared, una contribución a la única alternativa posible, la autogestión.

 

 

Notas al pie

[1] Editorial, Hijos del Pueblo (Prensa de Red Libertaria Argentina) Número 5; Diciembre de 2006
[2] Puntos de Fuga (La cultura como instrumento de normalización, inclusión, cohesión y control social”; Josu Montero
[3] Fuente: La prensa gráfica bajo la lupa, Ernesto Farías, Editorial Telmo, 2005
[4] De acuerdo con el Perfil del 11 de Marzo, TBS compró las señales de I-Sat, Infinito, Space,, MuchMusic, FTV, HTV, además de la comercialización de Crónica TV y sus anteriores canales Boomerang, Cartón Network, TNT, TCM, CNN en Español, CNN Headline News y CNN International. De acuerdo con sus directivos, la estrategia de TBS es dominar la industria del entretenimiento y contenidos para cable tanto por Tv como por celulares. La línea editorial es, por supuesto, dependiente de CNN International.
[5] La criminalización mediática. Dispositivos de exclusión simbólica en las noticias”. Marcelo Pereyra, 2006
[6] Maristella Svampa
[7] “Geografías y mapas del delito. Textos y contextos en la prensa gráfica”. Ponencia de Marcelo Pereyra en las VIII Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación, 2004
[8] Ídem
[9] “Sobre la delincuencia y la inseguridad”, http://alegresubversion.blogspot.com, Miércoles 18 de Octubre de 2006

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1 comentario so far
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Un comentario, un detalle que tal vez no sume, pero que tiene que ver con el tema: Papel Prensa SA pertenece al Grupo Clarin y al Grupo La Nacion, tal como dice este articulo. Lo que es aun peor es que esta asociacion se gesto durante la dictadura, y por consiguiente esta teñida de corrupcion, malversacion de fondos, etc. En fin, es un choreo desde el principio y aun continua, aunque Clarin y La Nacion anualmente, cada 24 de marzo, renieguen de su pasado pro milico y fascista.

Comentario por Fortu




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